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domingo, 28 de enero de 2018

Ejercicios fáciles de cohesión


1) Trata de mejorar la cohesión de estos breves textos:

 a) El otro día en la calle me encontré con unos amigos. Los amigos me contaron que habían comprado una moto. Habían comprado la moto con un dinero que habían ganado en verano. En verano habían estado trabajando para ganar dinero y comprar una moto.

b) Tener animales en casa es muy agradable. También tener animales en casa tiene problemas. Tienes que sacar a los animales a pasear y tienes que llevarlos al veterinario. Hay personas que no quieren tener animales en su casa. No quieren tener animales por varios razones. Algunas personas tienen alergia a los animales. Otras personas no pueden cuidar a los animales.

c) Mis padres vivían en una casa junto a un campo de fútbol. Mis padres siempre van a ver los partidos de fútbol y antes también iban a ver los partidos. Ahora mis padres viven en el campo. Se mudaron al campo porque quieren vivir ahora una vida más tranquila y siempre han vivido junto a un campo de fútbol. Hay mucho ruido junto a un campo de fútbol.

2.-Señala a qué sustantivo están haciendo referencia las siguientes anáforas:

Vasco Nuñez de Balboa, pobre hidalgo español, descubrió el Pacífico en 1510 y le llamó Mar del Sur. Formó una expedición y penetró en las nuevas tierras buscando oro. Logró que los indios lo reconocieran como Gobernador. Pero al ver la codicia de los blancos, los indios les mostraron un camino engañoso.Los condujeron a la cumbre de la Cordillera desde donde sólo avistaron el océano Pacífico.

3.-Una las siguientes frases en una sola oración compuesta, utilizando los conectores que sean necesarios.


El profesor de Lengua llegó a la escuela .....................buscó a los alumnos para tomarles la prueba ..................... todos habían escapado de la escuela ....................... al día siguiente los sancionó.

Empezó a explicar el tema........................ entró a la sala de conferencias .....................nadie lo escuchaba..............................se retiró enfurecido.

Matías llegó a la escuela...........................buscó a sus amigos en el patio....................se puso a cantar solito........................ninguno había llegado.

4.-Señala los conectores:
 «En el momento actual, nuestras escuelas están dominadas por dos corrientes aparentemente contrarias, pero de acción igualmente destructiva, y cuyos resultados confluyen, en definitiva; por un lado, la tendencia a ampliar y a difundir lo más posible la cultura y, por otro lado, la tendencia a restringir y a debilitar la misma cultura. Por diversas razones, la cultura debe extenderse al círculo más amplio posible; esto es lo que exige la primera tendencia. En cambio, la segunda exige a la propia cultura que abandone sus pretensiones más altas, más nobles y más sublimes, y se ponga al servicio de otra forma de vida cualquiera, por ejemplo, el Estado»

5.- Establezcan la correspondencia correcta entre la columna de la derecha y la de la izquierda. Coloquen los títulos hiperónimos e hipónimos sobre la columna que corresponda:


arboles
lagartija
deportes
puma
felino
hierro
mueble
rancho
metal
algarrobo
reptiles
fútbol
vivienda humana
mesa

Ejemplo de comentario de cohesión textual

PAN Y CINE 

        No se puede vivir sin comida, claro. ¿Y sin fábulas? Quizá tampoco. Los periódicos llevan hablando con auténtica alarma de la huelga de guionistas que comenzó el lunes pasado en EE UU. Se refieren a ella como si fuera a provocar la falta de un producto esencial para la vida cotidiana. Algunos, para explicar su magnitud, recuerdan la de 1988, que duró 22 semanas y costó a la industria norteamericana 350 millones de euros. La actual podría duplicar esa cifra. Pero los números siempre esconden, o disimulan, un pánico moral. ¿Qué ocurriría si esa panda de locos -los guionistas- se pasaran un año sin inventar historias? ¿En qué nos afectaría a usted y a mí? ¿Será verdad que esta gente, al urdir los argumentos de las series de televisión, escribe también, sin que seamos conscientes de ello, el argumento de nuestra vida?
        ¿Es imaginable un mundo sin ficción? Definitivamente, no. Somos tan hijos de la carne y de la sangre como de las caperucitas rojas, de las blancanieves, de las madrastras, de los pulgarcitos, de los gatos con botas, pero también de las madames bovarys y de las anas ozores y de los raskolnikofs y de los batlebys, por no hablar de los soprano y de los fraziers, de los seinfelds, o de los doctores houses. Desde que el mundo es mundo, mientras unos amasan el pan que comemos por la mañana, otros urden las historias que devoramos por la noche. Estamos hechos de pan y de novelas. El problema no son, pues, los millones de euros que podría perder la industria, sino las disfunciones que en el cuerpo social provocaría un desplome brusco de la ficción. Imaginen un mundo sin cine, sin novelas, sin cómics, si series de televisión, sin culebrones; sólo realidad a palo seco, o sucedáneos de las fábulas como los que nos sirven los políticos. Ese señor tan raro que se acuesta cuando usted se levanta es guionista. Un respeto.
                                                                      Juan José Millás, El País, 9 de noviembre de 2007


Modelo de comentario de los mecanismos de cohesión de un texto.

Dentro de los mecanismos lingüísticos que ayudan a reforzar la cohesión del texto, observamos que en el nivel léxico-semántico, existe una repetición, tanto léxica como semántica.

  • Como ejemplo de recurrencia léxica cabe citar la repetición a lo largo del texto de ciertas palabras que se relacionan directamente con el tema del mismo (por ejemplo, “fábulas” aparece en la línea 1 y en la 23; “guionistas” en la 2, en la 8 y en la 24; “ficción”, en la 12 y en la 21, etc.), así como la repetición de ciertos lexemas en palabras de la misma familia (“imaginable” e “imaginen”, por ejemplo). 
  • En cuanto a la recurrencia semántica, encontramos en el texto varios casos de sinonimia: “historias”, “fábulas” y “argumentos”; “urdir” e inventar”; “esconder” y “disimular”; “cifra” y “números”; “comemos” y “devoramos”… También hay casos de sinonimia referencial: por ejemplo, “los guionistas” son el referente al que aluden sintagmas nominales como “esa panda de locos”, “esta gente” o “ese señor tan raro”. Millás utiliza esas expresiones con cierta ironía, haciendo hincapié en el hecho de que a las personas “normales” nos puede parecer que los guionistas llevan una vida muy desordenada o que están un poco locos. También encontramos a lo largo del texto varios pares de antónimos que manifiestan relaciones de contraste de léxico (“se acuesta” frente a “se levanta”; “unos” frente a “otros”; “mañana” frente a “noche”; y, sobre todo, “realidad” frente a “ficción”) y numerosos ejemplos de hiponimia: por ejemplo, el hiperónimo “ficción” se sustituye a lo largo del texto por numerosos hipónimos (novelas, cine, series de televisión, culebrones, cómics…), y, a su vez, algunos de esos términos se convierten en hiperónimos de otras expresiones (por ejemplo, “madames bovarys” podría considerarse un hipónimo de novela, mientras que “doctores houses” lo sería de serie de televisión).
  •  En cuanto a los campos semánticos que predominan en el texto, es evidente la abundancia de palabras relacionadas con la ficción, ya sean sustantivos que se refieren a distintos productos de ficción (novelas, series, cine…) o a los artífices de dichos productos (guionistas), o bien verbos que aluden a las acciones que realizan dichos artífices (urdir, escribir, inventar), etc. También pertenecen al mismo campo semántico todos los sustantivos que hacen referencia a personajes de ficción, y que Millás escribe en plural y con minúscula, subrayando así el hecho de que los propone como ejemplos de los cientos de personajes de ficción que nos acompañan a lo largo de nuestra vida: las caperucitas rojas, las anas ozores, los fraziers… Otro campo semántico secundario es el que tiene que ver con la alimentación, el otro “producto esencial” para el hombre: pan, comida, amasan, comemos, devoramos… Este campo semántico está utilizado en un sentido figurado. 


 En el nivel gramatical, destacan la sustitución referencial, por una parte, y la deixis y elipsis, por otra.

  • Funcionan como elementos anafóricos algunos pronombres personales de 3ª persona (“Se refieren a ella” [a la huelga]; “sin que seamos conscientes de ello” [de que al escribir sus historias están contando también nuestra vida]) y numerosos pronombres relativos (“la huelga de guionistas que comenzó el lunes pasado”, “mientras unos amasan el pan que comemos por la mañana”, “ese señor tan raro que se acuesta”, etc.).
  • Por otro lado, observamos que en el texto hay una deixis social, que hace referencia a los elementos de la comunicación, en este caso, a sus participantes. En oraciones como “¿En qué nos afectaría a usted y a mí?”, el autor del texto se hace presente en el mismo a través de un pronombre en 1ª persona del singular (“mí”), y, al mismo tiempo, apela directamente a sus lectores utilizando el pronombre de 2ª persona en la forma de cortesía (“usted”). 
  • La elipsis es otro mecanismo de cohesión muy destacado en el texto. Es habitual a lo largo de todo el texto que se elida el pronombre de 1ª persona del plural, de carácter inclusivo, con el que Millás consigue acercarse a sus lectores e involucrarlos en su razonamiento: [Nosotros] Somos tan hijos de la carne…; Estamos hechos de pan y de novelas.   Ya hemos comentado antes que encontramos varios casos de sujeto elíptico: [Nosotros] Estamos hechos de pan y de novelas; [Ustedes] Imaginen un mundo sin cine… La elipsis es más llamativa en otras frases en las que se eliden también el verbo y otros elementos: “¿Y sin fábulas [se puede vivir]?”, “Quizá tampoco [se pueda vivir sin fábulas]”; “Definitivamente, no [es imaginable en mundo sin ficción]”, etc. Otra elisión verbal importante es la que se produce en la tercera oración del segundo párrafo, en la que el verbo y el atributo (“Somos hijos”) no se vuelven a repetir a lo largo de toda la enumeración porque se sobreentienden. También son frecuentes en este texto los casos de sustantivación producidos por la elipsis de un sustantivo: así, funcionan como sustantivos ciertos sintagmas preposicionales (“la [huelga] de 1988”), algunos adjetivos (“la [huelga] actual”).

  • Por último, son fundamentales para la cohesión los marcadores discursivos. ((O "Respecto a la conexión extraoracional...") En este texto, podríamos distinguir la presencia de un adverbio modalizador que nos informa sobre la actitud del autor acerca de la pregunta que acaba de formular (Definitivamente, no). Además, podemos señalar: - Las conjunciones coordinantes “y” (línea 1) y “pero” (línea 6), que funcionan como nexos supraoracionales, la primera con sentido de adición, y la segunda, de adversación. - La conjunción subordinante “pues” (línea 19) y la locución conjuntiva “así que” (línea 24), que expresan consecuencia.

Por todo ello, podemos afirmar que nos encontramos ante un texto muy cohesionado.


IMPORTANTE: NO OLVIDAR

-No se deben enumerar en el orden en que aparecen en el texto. Hay que agrupar. Hay que comentar, nivel por nivel, los mecanismos de cohesión más significativos del texto.

-No se debe hacer referencia nunca a los que no estén presentes en el texto.

-No olvides que debes ir dando ejemplos del texto (entre comillas)


EJEMPLO 2

Página 30-31 enlace


EJEMPLO 3 (hay errores. Encontradlos)

Entre principios del siglo XV y mediados del siglo XVI, si tomamos los límites cronológicos; entre el gótico y el barroco, si es que nos atenemos a fronteras conceptuales, se da un movimiento cultural en el occidente de Europa de una extraordinaria pujanza: es el Renacimiento. Podrán los tratadistas discutir sus orígenes, resaltar uno u otro de sus aspectos, tratar de buscar sus raíces en los principios de la Baja Edad Media o sus últimas consecuencias en los tiempos contemporáneos, insertarlo en lo medieval o hacerlo el primer portavoz del hombre moderno. Pero nadie dudará en cuanto a la fuerza de su personalidad, con la que se inserta de modo tan profundo como imborrable en aquella etapa de la Historia.

            En todo caso, estamos ante un término relativamente reciente de la historiografía. A mediados del siglo XIX lo acuña Michelet y lo confirma Burckhardt; cierto es que los contemporáneos lo utilizaron, pero no para titular la época que les había tocado vivir, sino para aludir, ocasionalmente, al resurgir de las buenas letras o al de las artes.

            Eso sí, aquellos hombres se consideraban muy distintos a los que habían vivido en la Edad Media, época bárbara a la que repudiaban y a la que acusaban de haber destruido la gloriosa Edad de Oro, la Edad Antigua.


De Casadas, monjas, rameras  y brujas,  de Manuel Fernández Álvarez. Editorial Círculo de Lectores.


 Sinonimia textual/sustitucion
Campo semántico
Elipsis
Referencias anaforitas

Marcadores



Para practicar en casa:
1.-Analiza los procedimientos de cohesión textual de los siguientes textos:

ESE CHICO
Ese chico no se me va de la cabeza. Hablo del muchacho que presenció sin hacer nada la agresión de la adolescente ecuatoriana en el tren. Hemos visto una y otra vez la espeluznante escena y verificado su pasividad, la bochornosa y patética manera en que se esforzaba en mirar para otro lado. Y digo bochornosa porque, al verlo, sentías vergüenza ajena y piedad por él; y también la enorme inquietud de preguntarte qué habrías hecho tú en su lugar.
Ese chico es otra víctima del energúmeno. En su miedo paralizador es probable que influya su condición de inmigrante. Él mismo ha declarado que estos ataques racistas son bastante comunes, y eso va creando un sentimiento de inseguridad, de fragilidad. Va comiéndote por dentro y haciéndote más vulnerable a la intimidación, más entregado a la derrota. A la propia humillación de tu cobardía. Pero es que, además, sin duda era peligroso enfrentarse a ese tipo (yo tampoco entiendo por qué el juez no encarceló a alguien tan feroz). Es peligroso oponerse a los violentos, de ahí el mérito de quienes lo hacen. Por una de esas elocuentes coincidencias del azar, el vídeo del ataque en el tren se hizo público al mismo tiempo que la historia de Daniel Oliver, el héroe de 23 años que murió de un golpe por socorrer a una chica. He aquí otro caso estremecedor que vuelve a picotearte las entrañas: ¿serías capaz de actuar como Daniel? Esa duda es inherente a la condición humana, la duda de los propios límites, la incertidumbre sobre el fondo más extremo de uno mismo: allí, en lo más hondo, ¿qué pesará más, el miedo o la propia dignidad? ¿Habrías escondido a un judío en la Alemania de Hitler? Ojalá la vida no nos ponga en una de esas situaciones límite, porque podemos reaccionar como el chico del tren. Y no sé si el pobre será capaz de superarlo.
                                                                           Rosa Montero (El País, 30/10/17)


Propiedades textuales

Para que una secuencia de elementos lingüísticos constituya un texto es necesario tener en cuenta tres principios de construcción o propiedades de los textos: adecuación, coherencia y cohesión.

Cada una de estas propiedades está relacionada con uno de los diferentes niveles de estructuración del texto:
a)   La adecuación es la característica de los textos que están bien construidos desde el punto de vista comunicativo. Es el resultado de una serie de elecciones que el hablante o autor ha de llevar a cabo teniendo en cuenta las características concretas de los diferentes factores o elementos que intervienen en la comunicación (receptor, canal, código, etc.)

b)   La coherencia es la propiedad inherente a todo texto (entendido como entidad con significado) que hace que pueda ser percibido como una unidad con sentido. Se manifiesta en diferentes niveles: la totalidad del texto (coherencia global), sus partes constitutivas  (coherencia lineal) y los diversos enunciados (coherencia local).
En otras palabras, un texto es coherente
a.    Cuando presenta una unidad significativa o de sentido, apreciable en la existencia de un tema claro y preciso (coherencia global o temática).
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b.    Cuando las partes que lo integran no aparecen aisladas, sino que se conectan unas con otras formando una estructura (coherencia lineal o estructural).
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c.     Cuando los sucesivos enunciados transmiten ideas o juicios que no vulneran los principios elementales de la lógica, el sentido común o las normas universales del saber humano (coherencia local). (“El gato volaba cantado una canción")

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Llamaremos tema, por otra parte, a la idea que resume el sentido de cuanto se dice en el texto. El tema incluye tanto aquello de lo que trata el texto (es decir, el asunto) como la intención que el autor tiene al producir el discurso y su actitud ante los hechos de los que habla. 


c)   La cohesión es la manifestación sintáctica de la coherencia: un texto está bien cohesionado  si hay mecanismos lingüísticos que revelan al receptor la relación coherente de sus partes.

  Procedimientos de cohesión textual

Existen numerosos procedimientos de cohesión textual. Estudiaremos sólo los más frecuentes:

1 .Recurrencia o repetición

La repetición de un elemento lingüístico a lo largo del discurso es uno de los mecanismos fundamentales que dota de unidad al texto. Se pueden distinguir distintos tipos de recurrencia:

-          Recurrencia léxica: repetición de una determinada palabra en diferentes enunciados. En ocasiones no se repite la misma palabra, sino otra relacionada léxicamente con ella (una palabra derivada o compuesta, por ejemplo).
Ejemplos:
Había un hombre sospechoso en la puerta. El hombre llevaba gabardina y un sombrero calado hasta los ojos.
No seas nunca violento. La violencia no lleva a ninguna parte.

Al escribir, conviene dar cierta coherencia a las frases que forman un párrafo o periodo. Dicha coherencia se altera, y la expresión pierde claridad, cuando se producen cambios poco correctos en el sujeto, o en la persona, voz o tiempo del verbo”

-          Recurrencia semántica: aparición reiterada de términos que están relacionados por su significado. Esta relación puede ser de distintos tipos:
a.       Sinonimia: ambos términos tienen el mismo significado.
Ejemplo: Había algunas estatuas en el jardín. Eran esculturas modernas.
Tras la muerte de mi padre me exigieron varios certificados de defunción, así como informes médicos donde constaran las causas del fallecimiento.

b.       Antonimia: relación entre palabras del texto que tienen significados opuestos.
Ejemplo: Su padre tenía una casa grande. Él la prefería pequeña.
A mi hermana le gusta el té frío. Yo prefiero tomarlo caliente.

c.       Hiperonimia: se establece una relación de inclusión entre dos vocablos, de modo que el significado del primero está incluido en el significado del segundo.
Ejemplo: Llevaba rosas en la mano. Dejó las flores en un jarrón y se acercó.
Salvo el frigorífico, que me lo regalaron, cuando me casé tuve que comprar los demás electrodomésticos.

d.       Hiponimia: se establece una relación de inclusión entre dos elementos, de modod que el significado del segundo está incluido en el significado del primero.
 Ejemplo: Este calzado me aprieta. Voy a tener que cambiar de zapatos.
Las flores han sido objeto de especial atención por parte de los poetas. Así, en la poesía del siglo XVII la rosa simboliza la fugacidad de la vida.

e.       Paráfrasis: se rehúye la expresión directa de una idea para hacerlo de forma más extensa, dando un rodeo.
Ejemplo: Obama asistió a la entrega de los Premios Nobel. El presidente de los EEUU acudió a la ceremonia acompañado de su esposa.

f.        Campos semánticos: las palabras pueden considerarse relacionadas unas con otras por el hecho de que exista conexión entre los referentes a los que designan. La aparición de una secuencia de palabras como “coche… conductor… aparcamiento… tráfico…” contribuirá a darle cohesión y permitirá percibir cuál es el asunto del que trata.
Ejemplo: A las 8.30 horas comenzó la clase. El profesor explicó en la pizarra las oraciones subordinadas sustantivas; a la mitad del periodo lectivo se quedó sin tiza y le dijo al delegado de curso que hiciera el favor de bajar a conserjería a coger un par de ellas.


2.     Sustitución

Un recurso lingüístico para evitar la reiteración excesiva de una determinada unidad léxica es la sustitución.

a)      Pronombres: son sustitutos de sustantivos o de segmentos de oración.  Pueden establcer relaciones anafóricas y catafóricas con otros elementos del discurso.
Ejemplo:
Ayer hablé con la abuela. La encontré muy animada. (Relación anafórica: reproduce el significado de un elemento que ha aparecido anteriormente).
Te lo advierto una vez más: estudia, si quieres sacar buenas notas. (Relación catafórica: anticipa el significado de algo que se dice a continuación)

b)     Adverbios:  Ejemplo: Fuimos a casa. Una vez allí… (Relación anafórica: reproduce el significado de un elemento que ha aparecido anteriormente)

c)   Palabras comodín palabras de significado muy amplio que se usan como “comodines”, es decir, como sustitutos de términos de significado más preciso; así los verbos hacer, pasar, suceder… o los sustantivos cosa, persona… En realidad se trata de superhiperónimos (sustitutos universales).
Ejemplo: Tengo muchas cosas que hacer: he de salir con mi hermano a comprar, luego he quedado con mis amigos, y, a última hora, me esperan en casa.

3.     Elipsis

En determinados contextos, se puede omitir algún elemento léxico de una oración por haber aparecido previamente en el discurso. El contexto permite al oyente o lector comprender a qué o a quién se refiere el elemento ausente. Al tener que recurrir al contexto próximo, la elisión es también un mecanismo lingüístico que permite relacionar unos enunciados con otros. Ejemplo: Juan y María se casaron enseguida. Un mes antes aún (-) no se conocían.
Hay tres clases de elipsis: nominal, verbal y oracional:
·         Elipsis nominal: el elemento elidido es un nombre o un grupo nominal.  Ejemplo: Yo aviso a la madre de Luis y tú avisas a la (-) de Pedro.
·         Elipsis verbal: el término elidido es un verbo (en forma personal o no personal) o un grupo verbal. Ejemplo: Mi padre saber coser, pero mi hermano no sabe. ¿Estás enfermo? No.
·         Elipsis oracional: el elemento elidido es una proposición subordinada. Ejemplo: Luis le pidió al profesor que le retrasara el examen, pero este no quiso.

4.     Deixis

Es un procedimiento que nos permite localizar en un texto tanto las personas, objetos y acontecimientos como las circunstancias espacio-temporales. Hay tres tipos de deixis: personal, espacial y temporal.
a.    Deixis personal: designa las distintas voces o personas que intervienen en el discurso:
-          Emisor: individual (yo) o colectivo (nosotros/nosotras).
-          Destinatario: individual (tú/usted) o colectivo (vosotros/ustedes).
-          3º persona: individual (él/ella) o colectiva (ellos/ellas).
Esta designación puede ser explícita (a través de los pronombres personales) o implícita (a través de las desinencias de persona de los verbos).
b.    Deixis espacial: señala los lugares o espacios que ocupan las personas y objetos en el texto. Esta función identificadora la realizan:
-          Los demostrativos (este, ese, aquel…) y los adverbios de lugar (aquí, ahí, allí, dentro, delante, cerca) 

c.     Deixis temporal: sitúa a las personas y los acontecimientos en el tiempo. Esta representación se realiza mediante los correspondientes marcadores temporales y tiempos verbales:
-          Marcadores temporales: actúan con una doble función:
-    Localizan la acción verbal en el tiempo, ya sea con respecto al momento de la enunciación (hoy, ayer, anteayer, mañana, pasado mañana, la semana próxima…), ya sea en  relación a otro punto de referencia (entonces, en aquel momento, antes, después, más tarde…).

-          Tiempos verbales: señalan el momento (presente, pasado o futuro) en que se desarrolla la acción.

5.- Conectores textuales

jueves, 25 de enero de 2018

Estructura de un texto - Organización de ideas

Cuando nos ponemos delante de un texto escrito es muy importante captar lo que el autor nos quiere decir y saber transmitirlo. Esto demostrará que el nivel de nuestra comprensión lectora es el adecuado.

En un texto escrito, el autor quiere transmitirnos una serie de ideas. Nuestra actividad ante el texto consiste en interpretarlas. Para localizar la idea principal es útil preguntarse, ¿de qué se trata? o ¿qué idea quiere transmitirme el autor? El autor anuncia, desarrolla y sintetiza su idea, y en estas tres etapas algunas informaciones se repiten. Tú tendrás que eliminar todas aquellas repeticiones que utiliza el autor para insistir en su idea y anotarla una sola vez.

Se trata de anotar solo lo esencial del mensaje del autor: eliminar las palabras vacías de contenido (preposiciones, conjunciones, artículos, pronombres, etc.) y conservar el sujeto, el predicado y las palabras clave. Los titulares de los periódicos son un ejemplo de cómo expresar la idea principal.

Orientaciones para analizar la organización de las ideas expuestas en un texto:

- Enumerar las líneas que componen el texto (de 5 en 5). Así se podrán delimitar las partes haciendo referencia al número de línea y a las palabras  de inicio y fin.

- No resumir el contenido de cada párrafo ni limitarse a enumerar las ideas principales, sino explicar la relación jerárquica que se establece entre las diferentes partes. Para ello hay que justificar el porqué de la división aludiendo muy brevemente al contenido de cada parte con sustantivos abstractos del tipo: presentación del tema / tesis que se defiende, causas, consecuencias, ejemplos, justificación; localización espacial o temporal, descripción del personaje principal, etc...

-Tener en cuenta los párrafos del texto (o las estrofas en poesía) y su estructura sintáctica, pues con frecuencia responden a unidades de contenido.

- Observar elementos gramaticales tales como pronombres personales, tiempos verbales, utilización de adverbios..., porque pueden responder a diversas unidades de contenido.

- Observar los procedimientos de cohesión textual: recurrencias léxicas, nexos y conectores (pero, es decir, por ejemplo, por lo que...).

- Tener en cuenta la tipología textual: narración, descripción, exposición, argumentación y diálogo; ya que, cada tipo de texto presenta una estructura propia.