jueves, 28 de marzo de 2019

La asertividad: el saber decir que no

La asertividad es una habilidad social que nos permite expresar nuestros derechos, opiniones, ideas, necesidades y sentimientos de forma consciente, clara, honesta y sincera sin herir o perjudicar a los demás.
Cuando nos comunicamos de manera asertiva actuamos desde un estado interior de autoconfianza y autoafirmación en vez de hacerlo desde emociones limitantes como pueden ser la ansiedad, la culpa, la rabia o la ira .



viernes, 15 de marzo de 2019

Mis alumnos tampoco

"Mis alumnos no leen los periódicos. Ni en formato digital ni en papel. Las noticias llegan a ellos sin que sepan a ciencia cierta cómo y solo cuando tienen carga emocional. Tampoco son tan distintos a gran parte de la sociedad donde triunfa el género de la emo-noticia: violencia, amenazas, sexo, rarezas y escándalos.
No tienen una visión del mundo organizada, ni siquiera de su propia realidad. El mundo es un puzzle que no tienen interés en resolver. Se han alterado los pronombres personales y los tiempos verbales. De las seis personas sólo queda el yo y el nosotros. El selfie es una gran metáfora de la vida actual. Ya no interesa lo que ocurre alrededor sino lo que nos ocurre a nosotros: a mí y a mis amigos, a mí y a mi grupo. Las segundas y terceras personas han desaparecido por ajenas, problemáticas, difíciles. Más allá del yo y del nosotros está el abismo. En cuanto a los tiempos, el único que se conjuga es un presente perpetuo, un hoy renovado, eterno, que carece de historia. El pasado se desvanece sin rastro; en cuanto al futuro, una niebla intensa lo cubre. La historia y el tiempo han muerto.
Por eso, cada semana, estrenan canción, miedos o fobias. La vida simula una uniformidad engañosa: seis horas sentados en el aula, escuchando lecciones que apenas conectan con sus vidas. Después otras seis horas ante pantallas de distintos tamaños, absorbiendo, mirando, tecleando monosílabos y risas digitales. Creen que tienen el mundo en sus manos, y el mundo los tiene a ellos. Consiguen convencerlos de que la opción me gusta o no me gusta los hace protagonistas y que las emociones instintivas, son la única forma cool de sentirte vivo.
Resultado de imagen de SÍSIFOEl sistema educativo se vuelve odioso porque pretende sacarlos de la maraña de emociones trucadas, eludir el “me gusta” o “no me gusta” y añadir molestas preguntas como “¿por qué?” O, peor todavía “¿cómo podemos cambiarlo?”. Un esfuerzo inútil porque, como Sísifo, cuando conseguimos subir unos metros la piedra a la montaña, el sensacionalismo informativo nos devuelve al punto de partida.
Una gran parte de mis alumnos piensan que estamos siendo invadidos por una horda de negros violentos que viene a ocupar nuestro país. No se lo discutas porque lo han visto en la televisión, con música amenazadora de fondo. La cosificación del ser humano, la xenofobia más burda entendida como miedo al extranjero, el racismo más evidente, borra como un vendaval los valores que pretendemos enseñar. No hay rastro de historia, de razones, ni de argumentos en la forma de presentar estas noticias. Solo el miedo a los otros, cultivado con primor para engordar un negocio infame. Pero, aunque tengamos lágrimas en los ojos, no nos rendimos. Mañana intentaremos explicarlo en clase, a pesar de vosotros."

                                                                       Concha Caballer El País 22/03/2014

El mito de Sísifo. 

Valores del "que" y del "se"





EJERCICIOS DEL QUE
Pregunta 4. Señale el tipo de subordinación y coordinación que se establece en el siguiente fragmento.
"Cuentan que esas plantas, que se asocian a los trópicos, sin embargo, florecen triunfalmente en Andalucía".


Respuesta: El primer que es un nexo (conjunción) que introduce una proposición subordinada sustantiva de CD (cuentan eso). El segundo que es un nexo (pronombre relativo) que introduce una proposición subordinada de relativo explicativa (va entre comas). Su antecedente es "plantas" y funciona en su oración como sujeto (que=las plantas se asocian a los trópicos). El nexo sin embargo introduce una oración coordinada adversativa.


Pregunta 4. Señale el tipo de subordinación que se establece en el siguiente fragmento.
"El jefe de ella, que llegó con la mujer gravemente enferma y embarazada, y con tres hijos que le ayudaban, hacía de payaso".


Respuesta: Las dos proposiciones subordinadas son de relativo y están introducidas por el pronombre relativo que. La primera es explicativa y la segunda, especificativa. Los dos que funcionan como sujeto de sus respectivas oraciones.


Pregunta 4. Explique las relaciones sintácticas que se establecen en el siguiente texto: "No hay que olvidar que, aunque sean menos los casos de malos tratos, sube ligeramente el porcentaje de alumnos que dicen sufrirlo en muchas ocasiones".


Respuesta: (Solo comentamos aquí los tres que):
1. No hay que olvidar: forma parte de una perífrasis modal de obligación. Nexo (conjunción) entre el verbo auxiliar (hay) y el núcleo de la perífrasis verbal (olvidar).
2. No hay que olvidar que (...) sube ligeramente... Nexo (conjunción) que introduce una proposición subordinada sustantiva de complemento directo.
3. Sube ligeramente el porcentaje de alumnos que dicen sufrirlo... Pronombre relativo que introduce una proposición subordinada adjetiva. Funciona nexo entre las proposiciones y, además, como sujeto de su propia proposición (los cuales: los alumnos dicen sufrirlo...)

viernes, 15 de febrero de 2019

¿Estamos infoxicados?

¿Y SI ESTÁS 'INFOXICADO'?

Programas de radio, publicidad multiformato, televisión, diarios digitales o aplicaciones que nos conectan con todo lo conectable. El flujo de información que recibimos a diario nos bombardea con todo tipo de estímulos. Ha ido creciendo con el paso de los años y el desarrollo de diferentes tecnologías. Internet trajo consigo un aumento significativo de la cantidad de información que manejamos y, años después, los dispositivos móviles doblaron la apuesta. Ya no basta con consumir mensajes compulsivamente, ahora lo hacemos de manera simultánea a través de dos o más canales. Esa información que lo impregna todo, de un modo u otro, acaba por provocar efectos en nuestra conducta: ansiedad, estrés o falta de concentración. Es lo que se conoce como infoxicación, una intoxicación por exceso. Hoy comienza en Sevilla el primer congreso internacional que estudia el concepto, dirigido por el catedrático de la Universidad de Sevilla Ramón Reig.

El término es reciente. Lo acuñó un empresario catalán, Alfons Cornellá, fundador de la empresa de innovación Infonomia y uno de los ponentes del Congreso. Aunque antes hubo autores que usaron conceptos en la misma línea, el desarrollo de las tecnologías ha hecho que el fenómeno crezca con fuerza. Y lo ha hecho, además, en ambas direcciones. Recibimos y emitimos más. “El ancho de banda, en términos genéricos de cantidad de información que recibes por unidad de tiempo, no para –y no parará– de crecer”, explica Cornellá en la web de Infonimia, “los estímulos que recibiremos en forma de e-mail, audio, vídeo, teléfono, mensajería instantánea, feeds, etc., crecen descontroladamente. Cada vez es más barato enviar un bit a donde sea”.

Cornellá defiende que la atención que prestamos es inversamente proporcional a ese ancho de banda. La infoxicación nos hace dispersos. Leer un libro y estar al mismo tiempo pendiente de las notificaciones de un smartphone. Ver un programa de televisión y lanzar mensajes en 140 caracteres. Somos incapaces de copar todos los frentes y mantenernos concentrados. Recibimos muchos estímulos, muy distintos entre sí, pero nuestro tiempo es finito, lo que genera estados de estrés y ansiedad, algunos de los efectos colaterales que se atribuyen a la infoxicación. El psicólogo inglés David Lewis le puso nombre en 1996 en un artículo titulado Dying for information? (¿Muriendo por la información?): El síndrome de fatiga informativa.  ”Instintivamente queremos saber muchas cosas. Si nos ponen a nuestro alcance unos medios de comunicación que lo permiten, entramos en un estado de ansiedad”, explica Reig.

Tener barra libre informativa a nuestro alcance no es necesariamente sinónimo de conocimiento. “El conocimiento llega con la organización del puzzle”, asegura Reig, “un montón de datos infoxicativos. Hasta que no ordenes eso, no tienes conocimiento”. Una abundancia a la que se atribuye, además, una pérdida de sentido crítico, hueco que se aprovecha interesadamente -la censura por hiperinformación de la que habló Umberto Eco-.

El director del congreso añade un elemento más a la fórmula de la infoxicación: el aislamiento.”La persona se curte en competencia con los demás, no con una máquina”, dice, “te produce una confusión mental que repercute en tu rendimiento, incluso en el laboral”. “Esa hiperinformación te mete en una especie de útero, en el claustro maestro de la cibertnética. Tienes que salir al exterior”.

El fenómeno esconde, no obstante, una vertiente positiva. Ante una oferta amplia de información, muy diversificada, el consumidor elige a qué tipo de contenidos accede. “La información es buena, el reto está en administrarse. Hay un momento para cada cosa y hay que seleccionar”, explica Reig, “¿Qué web interesa? ¿Qué medios? ¿Qué mensajes de qué persona me interesan? Son los nuevos retos mentales que tiene el ser humano por delante”. “Hay que diseñar instrumentos para reducir el ruido informacional que recibimos, y aumentar la productividad del tiempo de atención de que disponemos”, coincide Cornellá.

La solución pasa por acatar el problema desde la base. La educación es la clave para aprender a consumir información y evitar sus efectos colaterales. Una formación necesaria también para los educadores, a todos los niveles, que tienen la llave para desarrollar patrones de conducta que permitan a enfrentarse a la información con garantías. “Hay que coger al toro por los cuernos. Este es el presente, no hay que huir. Empecemos por los planes de estudio en los colegios”, defiende Reig, que apuesta por incluir asignaturas específicas de comunicación en el currículo académico e incorporar el buen uso de la tecnología al aula. “Es como la Real Academia. Si se utiliza mucho, incorporémoslo al diccionario”. El congreso que comienza hoy en Sevilla – por el que pasarán expertos de varios países y nombres como los del periodista Pascual Serrano o la psicóloga Olga Bertomeu- aspira a descifrar algunas de las claves del fenómeno y comenzar el proceso.

(Fuente: andaluces.es)